A propósito de patrimonio

Subido por Fundación Añañuca | Hora: 22:27 | 1 agosto, 2021 | Artes

“Dirás que soy un soñador

Pero no soy el único

y espero que algún día te unas a nosotros

y el mundo vivirá como uno”.

El ser humano ha intervenido la naturaleza provocando muerte y extinción, es la única especie capaz de poner riesgo su propia existencia al desequilibrar todo el planeta tierra donde vive, pero a pesar de las graves consecuencias de la acción humana.

La naturaleza, el bosque, las plantas silvestres, los animales, logran sobrevivir y desarrollan su vida de una manera armónica y equilibrada compartiendo la variada y hermosa geografía  del valle de Taguatagua, el que cautivo y comprometió el corazón de un grupo de personas con el contacto con esa naturaleza en diferentes recorridos y expediciones, y que fue formando ese amor por el territorio que motivo querer estudiarla entendiendo que es la manera que permitiría ayudar a conservarla y valorarla en todas sus expresiones y dimensiones.

Esos quijotes de mochila, prismáticos, y cámara fotográfica, se vieron encantados por el poder alucinante de las maravillas de la naturaleza y maravillas de la naturaleza y comenzaron un camino que, a más avanzar, más interesante y atrayente, y lo que eran experiencias y descubrimientos, se transformaron en el deber de compartirlos con todo aquel que quisiera recibirlos.

Y así, sencilla y auto sustentada nacía la agrupación Añañuca, porque el contacto con la naturaleza ayuda a contar la conciencia del amor para entender que todos somos Universo.

Tomando muy en serio el proyecto, este fue desarrollándose mientras liberaba en el proceso esperanzas, aprendizaje, inspiraciones.

Logrando un crecimiento organizativo que cumplía las expectativas de acción como una pequeña oruga que con paciencia y madurez emprende el vuelo como una bella mariposa.

Ha ocurrido una metamorfosis de Agrupación a Fundación Añañuca.

Chaltumay

Doris 54

Foto archivo: Abril 2019

Comentarios