Las Taguas de Taguatagua: de las que vivieron a las que aún viven en este territorio

Subido por Fundación Añañuca | Hora: 17:49 | 24 enero, 2021 | Educación e Investigación, Noticias

La paleontología nacional ha descubierto una nueva especie de Tagua que habitó la Laguna Taguatagua hace más de 12.000 años y actualmente la ornitología indica que son tres los tipos de Tagua que aún habitan en los humedales de la comuna de San Vicente.

Por Ignacio Celis, Juan Aguirre, Cesar Meyer, Christofer Olea, Pablo Vallejos y Gustavo Aliaga.

Las Taguas son un grupo de aves acuáticas del orden de los Gruiformes (taguas, tagüitas y pidenes) comunes de observar tanto en humedales de altura, como costeros e interiores de nuestro país. Todas las Taguas se asemejan, por lo que para diferenciarlas hay que fijarse muy bien en la coloración y forma del pico y escudete frontal que presentan.

Son de plumaje negro, bajas y robustas. Se alimentan mientras nadan consumiendo plantas acuáticas tanto en el centro como en la orilla de los humedales, y a veces salen a pastar en la ribera. Algunos las confunden con patos, pero sus picos son como el de un pollo, poseen un escudete frontal extendido y los dedos de sus patas son lobulados.

Pareja de Tagua Común alimentándose junto a sus crías.

En la comuna de San Vicente existió un gran humedal conocido como Laguna Taguatagua, el cual cobijó una gran biodiversidad de plantas y animales, algunos de ellos pertenecientes a la fauna pleistocénica descubierta en esta zona tales como los Gonfoterios o Mastodontes, entre otros animales extintos.

Hoy la investigación paleontológica ha dado nuevos frutos confirmando el hallazgo de una nueva especie de Tagua, la cual habitó el otrora humedal hace más de 12.000 años, y que hoy es nombrada científicamente como Fulica montanei en honor al arqueólogo Julio Montané, quién inició las excavaciones arqueológicas de Taguatagua en el año 1967.

Laguna Taguatagua hace 12mil años. Ilustración de Mauricio Álvarez.

Asimismo, esta nueva especie de ave acuática ya comienza a integrase en el imaginario colectivo de la comunidad local de este milenario territorio, haciéndose conocida entre la gente como Mega Tagua, Paleo Tagua o Tagua Fósil.

Gracias al trabajo liderado por el paleontólogo Jhonatan Alarcón y colaboradores, se logró estudiar los huesos fósiles de esta ave, correspondiente a tarsometatarsos de la pata izquierda pertenecientes a tres individuos encontrados en los sitios paleoarqueológicos de esta comuna. Estos huesos se compararon con los de otras especies de Taguas actuales, logrando de esta manera establecer que se trató de una Tagua extinta mucho más robusta, probablemente un 20% más grande que las actuales Taguas que habitan Chile Central, pero posiblemente de un tamaño similar a la Tagua Cornuda y la Tagua Gigante, las cuales actualmente habitan en el altiplano.

Más detalles de la ecología de esta nueva especie se podrán conocer en la medida que se tengan nuevas evidencias que permitan interpretar las características físicas, los hábitos y conductas de la Mega Tagua.

Holotipo de Fulica montanei, tarsometatarso izquierdo. Esquema diseñado por Jhonatan Alarcón.

Actualmente en San Vicente habitan tres de las seis especies de Tagua de nuestro país, la Tagua Común (Fulica armillata), Tagua Chica (Fulica leucoptera) y Tagua de Frente Roja (Fulica rufifrons), las cuales podemos observar en los tranques de regadío agrícola y en los ríos y esteros.

De izquierda a derecha: Tagua Común, Tagua Chica y Tagua Frente Roja. Ilustraciones de Pablo Vallejos Frías.

La Tagua Común se distribuye desde Coquimbo a Tierra del Fuego y es la más común de observar de las tres especies. Puede llegar a medir 55 cm. de largo y se observa en grupos dispersos, en ocasiones muy numerosos, donde puede compartir con otras especies de Tagua. Presenta una mancha roja en la base del pico amarillo, separándolo del escudete frontal del mismo color.

Tagua Común (Fulica armillata). Fotografías de Juan Aguirre C. e Ignacio Celis I.

La Tagua Chica es la más pequeña de las tres especies. Es gregaria y también se puede ver en grupos dispersos desde Arica a Tierra del Fuego, siendo más común en la zona centro y sur. Alcanzando los 44 cm. de largo, se distingue por su pico color amarillo pálido y escudete del mismo color o más anaranjado.

Tagua Chica (Fulica leucoptera). Fotografías de Juan Aguirre C. e Ignacio Celis I.

Un poco menos frecuente de observar, la Tagua de Frente Roja es más tímida y huye inmediatamente hacia la vegetación ante cualquier amenaza. Se distribuye desde Copiapó hasta Cautín llegando a medir 48 cm. de largo y se caracteriza por presentar un escudete color rojo oscuro que contrasta con su pico color amarillo y las plumas más blancas bajo la cola.

Tagua de Frente Roja (Fulica rufifrons). Fotografías de Ignacio Celis I.

Cuando comienza la primavera se inicia también la época reproductiva para las Taguas. Es el momento de buscar pareja, construir un nido, poner huevos y criar a los polluelos hasta que sean capaces de sobrevivir por ellos mismos, momento que coincide con el fin del verano.

Construyen un nido flotante ubicado sobre el agua abierta o sujeto a árboles inundados o entre la vegetación acuática. Es de aspecto cónico y consiste en una plataforma construida con material vegetal extraído del mismo lugar en el que habitan.

En la comuna de San Vicente, las Taguas nidifican principalmente en los humedales artificiales construidos para el regadío agrícola, compartiendo el sitio de reproducción con otras aves como las Garzas Chica, Boyera, Grande y Cuca, con Yeco, Huairavo y Huala.

Nidos de Tagua Común en Tranque Idahue. Fotografías de Ignacio Celis I.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), las tres Taguas se encuentran en la categoría de Preocupación Menor según su estado de conservación, sin embargo, la destrucción de los humedales les afecta agresivamente.

Sin dudas la “Tagua” es un ave emblemática para este territorio conocido hoy como San Vicente de Tagua Tagua. El hallazgo fósil de una nueva especie de Tagua en nuestra comuna y la posibilidad cierta de que esta especie diera origen a la toponimia indicada para esta tierra necesariamente nos vuelve la mirada hacia la biodiversidad cuando repensamos nuestra identidad local.

Vivimos desde tiempos milenarios en una zona con nombre de ave y también de planta. La naturaleza nos llama a reconocer nuestros orígenes en la Laguna Taguatagua.

Grupo mixto de Taguas. Fotografía de Ignacio Celis I.

Bibliografía:

“The late Pleistocene-early Holocene rails (Gruiformes: Rallidae) of Laguna de Tagua Tagua Formation, central Chile, with the description of a new extinct giant coot”. 2020. Journal of South American Earth Sciences. J. Alarcón, R. Labarca, S. Soto-Acuña.

“Fauna Nativa Región de O´Higgins”. D. Ramírez.

“Aves de Chile”. D. Martínez, G. González.

“Aves de Chile”. Á. Jaramillo.

“Aves de Chile”. E. Couve, C. Vidal, J. Ruiz.

“Atlas de las Aves Nidificantes de Chile”. Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile ROC.

Grupo mixto de Taguas en Tranque Idahue. Fotografía de Ignacio Celis I.

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