El retorno del sol: Un nuevo ciclo comienza

Subido por Fundación Añañuca | Hora: 17:30 | 20 junio, 2020 | Artes, Educación e Investigación, Recuperación de Ecosistemas

Diferentes culturas del hemisferio sur celebramos hoy el Solsticio de invierno (solsticio de verano en hemisferio norte), y claro que merece nuestra celebración ya que, si nos remontamos a lo que ello implica, física y espiritualmente, estamos frente a nuestro “real año nuevo”, un ciclo que comienza.

Por Pamela Alvarez

L@s ancestr@s reconocieron el camino del Sol, observando su trayectoria y lo que ello traía en cuanto a transformaciones en la naturaleza y en ell@s mism@s. L@s Mapuche llaman a este período We tripantu (nuevo año) o Wiñoi txipantu (regreso del sol) y l@s herman@s de Perú, Bolivia y Colombia tienen también sus festividades andinas donde agradecen el nuevo Sol, quien es el gran padre dador de vida.

Hoy estamos en el punto más alejado del sol, los días se han acortado y las temperaturas descendieron, esto nos indica que el invierno ha llegado. Sin embargo, desde este punto comienza el retorno del sol. Les invito a comprender el sentido más profundo de lo que esto significa, visualizando el ciclo de un árbol: en otoño el árbol botó sus hojas y varias de las semillas de sus frutos quedaron en el suelo; ahora en invierno el árbol está en dormancia y las semillas que cayeron en buena tierra se están hinchando con la agüita que cae; en primavera con calor las semillas se activan y comienzan a brotar; y en verano la planta que creció da sus frutos. Luego lo que no se cosechó cae al suelo y comienza el otoño donde bota y renueva lo que “ya no le sirve” y así deja lo viejo atrás para comenzar un nuevo ciclo, con nuevas semillas que brotarán, crecerán y dará sus frutos.

¿Qué debemos comprender e integrar de esta analogía con el árbol? Simplemente debemos comprender que estamos tod@s sujetos a estos ciclos; el ciclo que comienza hoy es anual (invierno, primavera, verano, otoño), cada mes la luna nos muestra un ciclo que se comporta de manera similar (luna nueva/sembrar, luna creciente/desarrollar, luna llena/cosecha, luna menguante/decantar), y CADA DÍA es un ciclo en sí mismo con las mismas fases.

Estos ciclos que nos conducen y ejercen su tremendo poder para tod@s l@s seres que habitamos esta tierra, son una gran guía y herramienta para saber dirigir nuestras acciones e intenciones. Ahí justamente radica la importancia de alinearnos y unificarnos con lo que sucede a nuestro alrededor, SOMOS la tierra donde sembramos lo que queremos ver crecer, desarrollarse y dar sus frutos. Día a día, mes a mes y cada año tenemos la posibilidad de CREAR el mundo y la realidad que deseamos manifestar.

Hoy se da este momento tan particular, importante y mágico porque podemos comenzar a sembrar aquello que queremos para este nuevo año. Liberemos aquello que ya no queremos cargar, limpiemos nuestra tierra para nutrir a lo que le daremos vida. Pongamos cada semilla con mucho amor para que los frutos que obtengamos estén cargados de su esencia, creemos este mundo mejor, libre, justo, respetuoso, consciente, compasivo, con abundante dicha, plenitud, fortaleza, voluntad, armonía, equilibrio y amor incondicional.

¡¡¡Con mucha gratitud por lo que fue, por lo que es y por lo que será, demos la bienvenida a este nuevo año!!!

Felicidades y bendiciones

¡¡¡ASÍ ES!!!

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